El Heraldo
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Lunes, Julio 14, 2014 - 00:25

Alemania, tetracampeón

La selección teutona venció ayer 1-0 a Argentina en la final de la Copa del Mundo y alcanzó su cuarto título. Es el primer europeo que celebra en nuestro continente.

Alemania, gracias a un gol de Mario Götze en el segundo tiempo de la prórroga derrotó a Argentina en la final del Mundial y se coronó campeón en el mítico Maracaná, donde se convirtió en el primer equipo europeo que alza la Copa en suelo sudamericano

En una final donde prevaleció más la garra que el buen fútbol, decidió Götze, un jugador que necesitaba reivindicarse y que con su tanto dejó a un Lionel Messi sin el título que ansiaba.

Angentina, al contrario que Alemania, vive a expensas de un fogonazo de su estrella. Cuenta con el mejor jugador del mundo y no espera más que se encienda la mecha, porque cada intervención de Messi siembra el pánico en los rivales.
Ante la falta de juego ofensivo de su equipo, el barcelonista solo pudo ofrecer destellos en el primer tiempo. Una internada tras superar en velocidad a Höwedes, a los 8 minutos, una apertura a la banda que Ezequiel Lavezzi convirtió en el pase de gol anulado a Higuaín u otra carrera hacia el punto de penalti, entre tres alemanes.

Argentina, a la que no le importó aglomerar jugadores junto a su área a la espera de su estrella, tuvo la mejor ocasión, sin embargo, por un garrafal error de Toni Kroos a los 21 minutos, un pase de cabeza hacia atrás que se encontró Higuaín mientras regresaba a su campo. Un regalo que no se puede desperdiciar en una final de un Mundial y que el delantero del Nápoles echó fuera, solo ante Manuel Neuer (m.21).

La mayor virtud del equipo de Alejandro Sabella, en cualquier caso, fue saber desactivar el juego alemán. La Albiceleste estuvo cómoda con el dominio rival en toda la primera mitad, hasta la entrada en el campo de André Schurrle, que centró la posición de Özil.

Con Agüero en lugar de Lavezzi desde el comienzo del segundo tiempo, Sabella rebajó su centro del campo a cambio de tener más presencia en el ataque y Messi tuvo la primera nada más comenzar, pero cruzó demasiado su disparo.
Tuvo algo más el balón Argentina, se diluyó un poco el juego alemán y la final, el título mundial, quedó a merced de un único acierto. Pudo ser un disparo de Kroos al borde del área, que se fue fuera, otro de Götze, demasiado flojo en el 91+ o uno claro de Schurrle, que desactivó Romero nada más comenzar la prórroga.

Argentina también tuvo su gran oportunidad. Un balón controlado con el pecho por Rodrigo Palacio que el delantero elevó desviado.

Y, al final, decidió Mario Götze. El centrocampista del Bayern que desapareció del equipo titular en la primera fase, se reivindicó con un gran gol, tras un pase de Schurrle. Amortiguó el balón con el pecho y, sin dejarlo caer, lo cruzó ante Romero. Fin de la historia.